
Su foto pegada en un pequeño papel blanco revela la insistente aventura que le mantiene en pie. Su mirada se pierde entre la luz que le encandelilla y el ojo que lo mira. Se aferra a su intuición y su alma mientras tanto se resquebraja en minúsculos trocitos de llanto; no puede dejar de sentir la cercanía de quien ya no esta y se siente solo. La caída espesa de pensamientos e imágenes de ensoñaciones, se posan sobre su cabeza, le aturden y una lágrima se resbala trabajosamente por entre las mejillas.
Al otro lado, su camino se estrecha hasta sentir que lo aplasta, solo puede respirar por un delicado y sutil tubo que sale de la boca hacia el exterior; sus manos ya no tienen fuerza para sostener las palabras que le asaltan; sus oídos ya no escuchan la armonía del instante y su boca se ha carcomido de rabias y desilusiones. Duda de su existencia propia haciendo inútil la aspiración de una alegría, duda de la oportunidad que tiene de un deseo y persiste en la agonía. En la calle se dibuja la diversidad que le podría salvar pero su miedo se siente confortablemente cómodo, su reinado apenas comienza.
3 Comentarios:
hay que decirle al gobierno ke ensanche un poco más el camino
Por
koolbones, A la/s
9:32 a. m.
Hay fotos agónicas, con una vida demasiada intensa.
Un abrazo.
Por
@Igna-Nachodenoche, A la/s
2:49 p. m.
Es cuche como alguien decia que las fotos son ventanas hacia un pasado inexsistente, o hacia un futuro amargo............
Por
cedrik, A la/s
6:06 a. m.
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