miradascelestes

domingo, junio 24, 2007

4 horas

Anoche dormí con un mosquito que revoloteaba sin cesar sobre mi cabeza. El cuerpo que intentaba abrazarme en otra cama me fastidiaba; su zumbido era peor que el del mosquito.
Todo empieza con el enredo de dos lenguas que se hablan desde años atrás; intento abstraerme del aliento alcoholizado y de la imagen deprimente que está enfrente de mí. Una mano huesuda cuyas venas sobresalen, se posa sobre mi muslo adolorido mientras pienso si la luz me da calor.
Pellizco las sabanas esperando un estallido de fuerza que provenga de mi verdugo; a cambio recibo una sucia, maltrecha y delicada caricia que por poco me hace vomitar.
En el espejo un gesto de descontento por el acto de autodestrucción cometido me asalta; perdida de tiempo y de sudor. Sus piernas me abrazan mientras busco la manera de huir de su dormir.
Suena el reloj que marca la hora acordada para la partida en medio del amanecer; pienso en todos los movimientos que no dejaban de surgir durante mi desvelada noche y me alegro de este momento. Se levanta con una sonrisa torpe e intenta despedirse en medio del vacío.
Parte.
De nuevo en mi habitación hago la cama como buscando borrar el instante en el que me dejé envolver y finalmente, en medio del silencio y con especial ansiedad puedo dormir 4 horas placenteramente.

4 Comentarios:

  • actos eflúvicos todos hemos tenido, a veces unidos a vómitos existenciales-sentimentales. Pero bueno, así es la vida, y todo tiene su momento deprimente-liberador

    besitos

    Por Blogger Hôichi, A la/s 10:08 a. m.  

  • Saludos afectuosos pequeña.
    Paso a dejaros mi cariño y las gracias por visitarme.

    En cierta medida, pienso que todos o la mayoría en ocasiones deseamos borrar u olvidar muchas cosas, al menos por "unas 4 horas" jaj, como la protagonista de este texto. Podría ser imposible, pero hay marcas del pasado o del presente, que simplemente os persiguen siempre.

    Buen relato. Seguiré recorriendo su blog, me doy cuenta que hay cosas nuevas.

    Por Blogger Kadannek, A la/s 10:42 a. m.  

  • Los espejos... siempre los espejos devolviéndonos hasta el más mínimo gesto, incluso aquel imperceptible.
    El sueño... ese viaje a ese otro lado de la vigilia, cuando no es que ambos se confunden.

    4 horas... apenas 4 horas.
    Si tan sólo fuese posible... :)
    Buen texto

    Beso mujer

    Por Blogger Mar, A la/s 6:53 p. m.  

  • A veces gastamos nuestro timepo tratando de domar los vertigos amlolientes del destino, por eso tenemos que aprovechar nuestras pocas horas para ser libres...

    Un beso

    Por Blogger CARLOS A. GAMBOA, A la/s 10:33 a. m.  

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